
Esto decía hace 76 años el autor:
"...Si las características de la vida moderna imponen otras formas a la vecindad, nunca pueden ser superiores a las exigencias del espíritu, en el afecto o en la razón. Los pueblos antiguos, es verdad, son de formación neptúnica y los modernos de formación plutónica, pero en ambos casos obedeció su ubicación a una ley orgánica del hombre y no de la soledad..."
"...Cuando la lucha no se emprende contra la naturaleza sino contra el habitante, contra el ser que en ella vive, con el arma usada en tiempos de paz como herramienta, y no al revés, el trazado no puede ser grato a los ojos de un buen geómetra..."
El Ingeniebrio opina que la post modernidad no trajo nada nuevo, y que las reiteraciones son cada ves más toscas.
