
Cuándo fue que sin notarlo, me encontré rumbeando su puerta.
Cómo fue que no intuí, en tiempos pasados, lo valioso de su vereda.
Por eso:
Naifa, diosa, centellante luminaria, wacha hermosa, ¡diamante pulido!, percanta, purreta, pebeta... trato de afirmar aquí, lo maravilloso que es sentirla y contar con su presencia.
1 comentario:
Mire lo que me trajo a mi!!... Definitivamente trae suerte.
Hay algo mas lindo que pasar el tiempo con vos??... yo te respondo... no!! :)
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