El Estado tiene con fin primordial lograr el bien común para todas las personas que lo conforman. Esto implica obviamente la participación de todos los ciudadanos que lo componen. Los hombres trabajan, estudian y pagan sus impuestos para beneficiar al Estado e indirectamente para beneficiarse ellos mismos. Porque todos formamos parte de un inmenso sistema económico y social que cuando algunos de sus integrantes falla en la búsqueda del bien común para todos y finalmente para el, este se desbarajusta, por ende el error termina perjudicando a miles. Es aquí cuando surge unos de los grandes problemas de nuestro país, el beneficio propio en detrimento de los demás.
Vale la pena preguntarse cual es el motivo, principalmente de las clases dirigentes, del egoísmo y el vaciamiento estatal. Como sabemos el punto político y económico principal de todos los tiempos de Argentina es La Pampa, especialmente la provincia de Buenos Aires, la cual nació, vivió y se alimentó del tráfico ilegal de comercio, el contrabando y la piratería. Nuestra clase dirigente, mayormente un grupo minoritario de las clases acomodadas, tuvo que habituarse y pactar con este sistema ilegal para el progreso de su Estado el cual indirectamente, ya naturalizado el acto delictivo, gran parte de las ganancias iba a los bolsillos de las clases conservadoras de alta alcurnia. Luego este derivó en diversos actos fraudulentos a lo largo de la historia como deudas externas, pactos comerciales poco convenientes, comercio ilegal, malgasto de los recursos del Estado, etc.
Sarmiento encontraba explicación a este mal con su famosa dicotomía civilización/barbarie, cuya hipótesis principal es que la barbarie es el resultado de lo que el llama la ruralizacion de las bases del poder. Ochenta años más tarde Ezequiel Martínez Estrada justificaba el desbarajuste de la búsqueda del bien común en su Radiografía de La Pampa, donde nota que nuestro país está enfermo y sufre de Trapalanda, haciendo referencia al conflicto entre ilusión y ficción que se produce en los conquistadores cuando llegan al continente Americano. Trapalanda ejemplifica, en el texto de Estrada, el sin fin de riquezas que no son, y la apuesta a un futuro que nunca se cumple. Un futuro de unidad y bien común que se figura y se ve inalcanzable, donde los márgenes de pobreza son exorbitantes y de continuo aumento.
Otro problema que atravesamos durante prácticamente un siglo fue los constantes golpes militares acompañado de su terrorismo de Estado. Estos tomaban como escusa el reordenamiento de un país que se encontraba sin rumbo, o visto de nuestra perspectiva el reacomodamiento de la clase dirigente en el gobierno cuando siente que la situación se les ha ido de las manos y que pierden terreno político, el cual perjudica económicamente a sus familias. Esto nunca permitió la idea de un país que busca una meta o la conformación de un plan equitativo, para la conformación de una sociedad lo mas justa posible y beneficiaria entre los unos y los otros.
En la ultima mitad del siglo 20, encontramos a un país influenciado netamente por potencias de diversos países, que a través de nuevos y sucesivos golpes de Facto muchos logrados con el apoyo de estados extranjeros y últimamente los grupos de ayuda económica como el FMI, ahorcan a nuestro país con créditos, pero con la condición de establecer un sistema económico formulados por ellos.
Claramente se siente la sensación constante de la imposibilidad de lograr un bien común para todo el Estado que deriva en beneficios del bien personal, en cambio cuadra perfectamente hoy en día el beneficio personal en detrimento del bien común. Es necesario e imperativo lograr en nuestra Nación saldar una cuenta pendiente de nuestra historia, que se acrecenta cada día mas, que es la educación de calidad y para todos sin distinción de clases ni credos. Esta debe aportar las herramientas necesarias para poder discernir con agudeza que es lo conveniente y cuales son las acciones que juegan en detrimento de nuestro Estado. Principalmente incitando y formando al ciudadano para una participación más exhaustiva en nuestra vida política. Solo el acuerdo social de las clases perjudicadas puede lograr acotar el poder desorbitante de unos pocos, para conformar un ideario que se encuadre con mayor precisión en nuestra actualidad, un regreso a las fuentes del pacto social inicial.
stove top grill
Hace 5 años.
1 comentario:
Esto es muy largo, la letra muy chica y tengo sueño, otro dia lo leo! LO prometo.Perdon que escriba tan corrientemente, veo que aca son todos rebuscados para hablar... ¿esos nos hace mas importantes?... para que TOMO el diccionario =) así te hago quedar bien. =D YO*
Publicar un comentario